Hoy
tenemos la ocasión de tomar un café virtual y mantener una amena
conversación con el entrañable poeta Antonio Praena. Nos imaginamos
sentados en la terraza de una cafetería en la Plaza de la Reina, o
en la plaça de la Mare de Déu, o en la plaza del Patriarca, en
Valencia y, mientras Antonio da un sorbo a una taza de café, van
discurriendo las preguntas y el dialogo ameno, sereno y en confianza.
Nacido
en la localidad de Purullena, Granada, en el año 1973, Antonio
Praena es
religioso dominico de la Orden de Predicadores. Profesó el
10-09-1994 y fue ordenado presbítero el 16-09-2001.
Estudió el Bachillerato en Guadix. Se
licenció en Teología
Dogmática en
la Universidad
Pontificia de Salamanca y
se doctoró en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de
Valencia en 2015, en la que es profesor. También imparte clase en
Domuni
Universitas y
en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Valencia (España).
Ha
publicado numerosos escritos sobre Teología y también sobre la
relación entre la espiritualidad y la creación artística
contemporánea.
Entre otros, “Del
horizonte trascendental a la predicación categorial del Nombre de
Jesucristo. Para entender el actual momento de la teología”,
“La
influencia de Fray Luis de Granada en el Barroco Andaluz” ,
“Mirada
contemplativa y cine contemporáneo: 1. Contemplación y cine: la
mirada”,
“Mirada
contemplativa y cine contemporáneo: 2. El nuevo cine norteamericano”
y “Filosofía
y cristianismo. Del Areópago al diálogo con la cultura
contemporánea”.
Como
poeta, En
2003 Praena publicó el poemario Humo
Verde (Amarú,
2003), con el que ganó un accésit en el Premio Iberoamericano
Víctor Jara 2003 pero fue 2006 cuando se dio a conocer gracias al
libro Poemas
para mi hermana (RIALP,
2006), que ganó un accésit del premio
Adonáis.
A esta obra le siguieron Actos
de amor (Premio
Nacional de Poesía José Hierro,
2011), Yo
he querido ser grúa muchas veces (Premio
Tiflos,
Visor, 2013), Historia
de un alma (Premio
Gil de Biedma,
Visor, 2017).
Con
este último, también ganó el Premio
Andalucía de la Crítica en
2018.4
Su último poemario publicado es Cuerpos
de Cristo, que recibió
el Premio
Emilio Alarcos
en 2020.
Desde estas humildes letras felicitamos a tan fragante poeta , que
recién acaba de recoger este último premio en la ciudad de Oviedo.
Escriure
per a ningú: ¿De
dónde te viene la vocación por la poesía?
Antonio
Praena:
Está presente desde muy niño. Mi relación con el mundo la recuerdo
desde muy joven como una relación estética y religiosa. Después de
tanto tiempo, creo que, en lo referente al arte, hay un don, algo
recibido, instintivo, que tenemos que agradecer y cultivar. No es
algo para envanecernos, pero si está, se convierte en una
responsabilidad y en nuestro camino en la vida. Luego, el trabajo,
las lecturas, el aprendizaje son esenciales.
Escriure
per a ningú: ¿Desde
cuando escribes poesía? ¿Recuerdas cual fue el primer poema que
escribiste?
Antonio
Praena:
Cuando murió mi abuelo encontramos en su cartera una hoja de libreta
de rayas doblada. En ella, un poema mío escrito más a memos con 10
años. Lo había llevado siempre consigo durante tantos años. Se
trataba de un inocente poema sobre
cómo mi abuela arreglaba las macetas y mi abuelo podaba unos
perales. Acababa con unos !vivas! bastante vitalistas (sonrisa).
Supongo que ese vitalismo es fruto del amor recibido y que, por
tanto, me ha acompañado siempre. Incluso cuando llega la tristeza se
trata de un exceso de vida.
Escriure
per a ningú:
¿Tienes algún lugar preferido para escribir? ¿Algún rincón
entrañable? ¿Algún ritual? ¿Sueles escribir con bolígrafo o con
ordenador?
Antonio
Praena:
Escribo siempre con bolígrafo. Tengo una relación conflictiva con
el teclado. Solo después de varias reescrituras a mano, paso a
ordenador. Y, aun así, quedará un largo periplo de correcciones. No
hay ritual, sino más bien un denominador común: la reescritura.
Escribo y corrijo y vuelvo a escribirlo y a corregir una y otra vez.
Es un proceso a la vez de depuración y crecimiento. Poda y
crecimiento. Dejar que el poema salga por sí mismo y lo que no es
suyo vaya cayendo por sí mismo también. Me siento más como un
medio de la poesía que como una fuente de ella. Y me alegra poder
retirarme a mí mismo como sujeto poético para que algo misterioso
encuentre su camino sin que el autor importe demasiado.
Los
lugares suelen ser los más insospechados: desde el gimnasio al cine (en
cualquier papelito o en el móvil anoto versos). En el coro, orando,
o leyendo a otros autores. En cualquier momento anoto en cualquier
parte. He llegado incluso a escribir en la sábana, tras un sueño.
Los lugares nuevos, todos aquellos que me sacan de la rutina, son
especialmente propicios. Te
esbozaría una sonrisa si
vieras
cómo puedo estar haciendo deporte y me
obligo
a memorizar unos versos para que al llegar a casa no se olviden.
Escriure
per a ningú:
Llevas muchos años residiendo en Valencia. ¿Cómo es que terminaste
en tierras valencianas? ¿Qué te sientes más, valenciano o
granadino?
Antonio
Praena:
Vine a Valencia el año 1994 a estudiar y permanecí hasta 1999.
Fueron años cruciales en la Facultad de Teología. Experiencias
también de voluntariado en la casa Mas al vent que Cáritas tenía
para terminales de SIDA configuraron mi relación con la condición
humana y con el lenguaje. Esos años en Valencia supusieron una etapa
en la que definir el propio camino y consolidar la vocación personal
en una dirección u otra. La dirección que se fue consolidando es la
que ahora ejerzo como dominico, profesor de teología y poeta. De
aquí salí para Salamanca -menudo cambio de paisaje- siendo allí
donde realicé mi especialidad en Dogmática. También trabajé en la
cárcel de Topas, como voluntario. Eso marca y he aprendido que me
adapto muy bien a terrenos muy diferentes -quizá eso ayuda en
poesía-. Me incorporé pronto de nuevo como profesor en la Facultad
de Valencia. Al principio compatibilizaba el curso académico entre
Granada y Valencia, pero según avanzaban las necesidades y las
clases aquí,
me quede definitivamente en Valencia.
Es
difícil distinguir en cuanto a sentimientos de pertenencia. La
identidad granadina me la dan mi nacimiento, mis años de infancia,
mi familia. Eso es un hecho y forma parte de lo que eres. Pero lo que
somos está también determinado por aquel lugar al que libremente
dirigimos nuestros pasos. Son tantos años ya en Valencia que se me
hace difícil imaginarme en otro lugar. Saber que estoy al lado del
mar, como lugar de llegada vital. Esta luz oblicua, estos otoños
cálidos y azules. Esta hospitalidad y libertad. Me sé mediterráneo
personal y culturalmente. El sentido dramático de la vida me lo dio
Granada y está dentro de mí para siempre. Los amigos del alma, la
voz de los poetas andaluces: todo eso está dentro, es algo
invisible. Es una patria interior. Pero este tesoro interior lo vivo
y agradezco desde la creatividad que
las
tierras valencianas me inspiran. Nuestro cuerpo crece más tensado
entre dos polos. Y el alma se ensancha. Los amigos de esta orilla de
llegada mediterránea son mi patria presente
y futura.
Escriure
per a ningú:
Te hemos conocido a través de las redes sociales. Personalmente he
descubierto tu poesía, -me ha deslumbrado, diría más bien-
navegando a través de la redes sociales. ¿Cuán importante son las
redes sociales en tu vida y en la difusión de tu poesía? ¿Se
podría vivir en la actualidad sin tener un muro virtual en el que
poder publicar?¿Qué nos apartan las redes sociales más beneficios
que perjuicios, o viceversa?
Antonio
Praena:
Gracias por tus palabras. De verdad, alienta saber que algo llega a
alguien y hace más feliz y consciente su propia vida.
Las
redes son un altavoz: amplifican lo que se escribe, lo que se recita.
Como la radio, o la televisión en su momento, no son malas, todo lo
contrario, son muy buenas. Hacen que la poesía llegue a más gente,
que se cree una cultura poética. Que la buena poesía alcance a los
oyentes. También contribuyen inevitablemente a que se multiplique
la mala poesía. Y, en este sentido, que mucha mala poesía por tener
miles de seguidores se confunda con la mejor poesía o el modelo a
seguir. Otro elemento a tener en cuenta es que propician un tipo de
pseudo poesía escrita para usar y olvidar. Una especie de McDonalds
poético que hace caja y es rentable. Pero sabiendo que hay de todo,
dan más posibilidad de elegir y abrir caminos para encontrar voces
valiosas. Como decía McLuham, el medio se convierte en el contenido
y eso hay que tenerlo presente en todos los cauces de expresión.
Escribir lo que cabe en un post de Instagram, o algo sentimentaloide,
recurrente, casi cursi: es algo a asumir. Pero puede crear un gusto
que lleve a muchos jóvenes a hallar la senda de la calidad, el
riesgo, la personalidad de los grades poetas clásicos y
contemporáneos, que son muchos en España.
Escriure
per a ningú: ¿Qué
música escucha Antonio Praena?
Antonio
Praena:
Desde Pergolesi y Bach a electro house (me ilusiona variedad). Unas
veces en el gimnasio escuchas clásica y te da fuerzas inauditas,
otras veces pones hardstyle corrigiendo un poema lento y gana en
contraste. Por otro lado, soy muy pop y en la fórmula radio
encuentras versos que pueden convivir con Tertuliano si te atreves a
confiar en lo popular como expresión de verdadero talento. Porque la
poesía es una forma de crear puentes imposibles.
Escriure
per a ningú:
¿Cuál fue el primer premio literario que ganaste? ¿Qué recuerdos
guardas de ello?
Antonio
Praena:
Con "Humo verde" tuve el Accésit del Premio Iberoamericano
Víctor Jara, galardón ya desaparecido. Corría el año 2003. A
veces te siguen considerando joven pero ya me siento un poco
viejo.... y, la verdad, aquello supuso un darme cuenta de que esto
iba en serio. El estilo de ese libro quedó en esa etapa. A lo mejor
ese aire simbólico y neosurrealista regresa en algún momento. Pero
ya estaba con el segundo, "Poemas para mi hermana", y se
notaba que me había puesto en serio a leer, aprender, profundizar. Y
es que
los premios son un aliciente en un ámbito, el poético, en el que el
autor está muy solo y no sabe a quién llega, si lo que dice vale la
pena. Un premio te dice: alguien escucha, sigue adelante.
Escriure
per a ningú: “Y
pensar que nadie desabrochará mi camisa con manos de paloma,” el
año 2003 publicaste
el poemario “Humo verde”, con el que ganaste un accésit en el II
certamen de poesía Iberoamericana Víctor Jara. Se trata de unos
versos escritos por un recién ordenado fraile dominico en su luna de
miel espiritual. ¿Cuándo nació en ti la vocación para ser
sacerdote? ¿Y cómo? ¿Esta vocación transcurre paralela a tu
vocación poética? ¿Qué te sientes más poeta o sacerdote?
Antonio
Praena:
Fraile Dominico era desde mi profesión, allá por el 1994. Cuando
sale Humo verde, acababa de ser ordenado sacerdote, y
muchos versos son ese mismo momento previo a la ordenación y sí,
reflejan en otro orden, más simbólico, surrealista, la
cara poética de un compromiso solidario encauzado religiosamente.
Porque
la vocación religiosa estaba en mí desde niño. En la adolescencia
se desdibujó un poco, pero apareció de nuevo a eso de los 19 años.
Demasiado pronto para eso que ahora llaman optar, seguir una
vocación, adquirir un compromiso de por vida. Pero así fue.
Después
he tenido que hacer frente a situaciones y elecciones que no me había
dado tiempo de vivir antes. Pero para cada uno -ya lo escribió León
Felipe- Dios tiene una historia
diferente y organiza sus capítulos de manera irrepetible, no
idéntica a cada ser que es irrepetible.
No
me puedo sentir más poeta que sacerdote o más sacerdote que poeta.
Son la misma cosa y las identifico no como adheridos a mi, como
profesiones, trabajos..., sino como expresión esencial de mi
realidad unificada y entera. Humana y consagrada a Dios a la vez.
Escriure
per a ningú: “Son
hermosos estos cerros / Y estos álamos desnudos también son muy
hermosos”. En tu poemario “Poemas para mi hermana”, desarrollas
una historia fraterna de pesar y recuerdos en el que te diriges a una
hermana a la que vas dando consejos sobre como debe encauzar su vida.
Se trata de un libro lleno de recuerdos de infancia de tus padres, de
tu pueblo, Purullena…. Dicen que la infancia es la patria de los
poetas. Cuéntanos un recuerdo de tu infancia.
Antonio
Praena: Aunque
en un tiempo no compartía mucho este pensamiento de Rilke sobre la
infancia, que me parecía recurrente, lo cierto es que el paso de los
años me lleva a decir que sí, que lo esencial ocurre en la infancia
y que, en el fondo, caminamos hacia ella aun dando rodeos muy
amplios.
Este
libro vino muy suyo, muy de dentro, muy claro desde un hondón que
estaba ahí y acabó encontrando su cráter para emerger. Como
anécdota, decirte que en mi familia me dicen que, siendo el segundo
libro, todo lo que he escrito después de esta etapa juvenil no ha
hecho sino empeorar mi poesía (jejejej). Que no he hecho sino
echarme a perder, que vuelva a escribir sobre la infancia.
Agradezco
que la inspiración surtiera este libro, porque puedo volver a él y
recuperar lo que el pueblo, el campo, los patios, supusieron. Y, lo
que es más importante, deja constancia de quienes fueron sus
protagonistas, más allá del poeta.
Escriure
per a ningú:
En este poemario, nos hablas de una hermana que, en un momento
determinado del libro, el lector descubre, sin ánimo de hacer
spoiler, que se trata de palabras a una hermana fallecida. ¿Existió
realmente dicha hermana, o se trata, más bien, de un recurso
literario?
Antonio
Praena: Tengo
una hermana. Decir
más,
como bien intuyes, sería spoiler. Te propongo hablarlo en un segundo
café.
Escriure
per a ningú: “Gozoso
de perder, gano la vida”.
Con el poemario “Actos de amor”, ganaste en 2011 el Premio
Nacional de Poesía José Hierro. A lo largo del mismo cantas al amor
espiritual, a la amistad, al amor mundano y al amor a la familia.
¿Con cual de ellos te identificas más? ¿La poesía debe servirnos
para ser mejores personas? ¿O la poesía debe ser un acto de
escucha?
Antonio
Praena: Lo
has dicho de manera preciosa: en mi caso, entiendo la poesía como
acto de escucha, en un acto de comunicación. No me gusta la poesía
como asunto del poeta, ni siquiera como medio de acceder a sí mismo,
de contar sus cosas o sentimientos. Hay mejores personas con mejores
sentimientos. No es popular decirlo, pero la poesía es un asunto del
lenguaje, y el lenguaje es asunto de la vida. Pero, en medio, está
el lenguaje, la forma, el arte...
Respecto
al amor, el amor es uno. Las otras formas de amor
que estructuran Actos de amor,
el tipo de amor de eros, el de philia, el de storge y el de agapé
-ello es lo que está detrás de cada parte del libro- son puntos de
perspectiva desde el que ver la grandeza de algo que se escapa a
cualquier marco.
Ya
lo hicieron así los griegos con esos nombres diferentes y
complementarios. Y así lo recibió y conservó la teología
cristiana. La carta encíclica Deus Caritas est de Benedicto XVI los
vuelve a abordar de esta misma manera, tan clásica, griega, y
moderna a la vez. Ojalá conociéramos lo rica y atrevida que la
teología es precisamente por buscar la verdad. Dios es amor y es
siempre fuente de creatividad y asombro.
Escriure
per a ningú: “Un
radar sin razón es quien nos guía”. En el año 2013 se publicó
“Yo he querido ser grúa muchas veces”, con el que ganaste el
XXVI premio Tiflos de poesía. En este poemario un joven Antonio
Praena, desde el sacerdocio que profesa, nos habla de vida: la que él
vive y la que comparte y entrega a los demás. ¿Cuántas veces has
querido ser grúa? Alguna vez te has sentido orgulloso de haber sido
grúa? ¿Alguna vez te han impedido ser grúa? ¿Alguna vez te has
avergonzado de querer ser grúa?
Antonio
Praena: Se
trata de un libro de aire: en todos los poemas hay viento o nidos, o
aviones... pájaros, salto, vértigo. Es un libro en salto de
libertad, tanto por su contenido como por su forma más ebria,
arriesgada, inesperada.
Las
grúas son un elemento lleno de misterio, equilibrio, belleza,
imposibilidad posible. Totalmente simbólico a la vez que pragmático.
Inorgánico y orgánico. Artificial y arbóreo. Estético y práctico.
Sucio y limpio.
No,
no me han impedido ser grúa. Y, si lo han intentado, me han obligado
a mejorar como persona,
porque ha sido un reto por el que reinventarme, elevarme a la vez que
descenderme.... No se puede ocultar una grúa en lo alto de los
tejados. Y, a la vez, la grúa no tiene conciencia de sí misma. Es
puro entregarse.
Escriure
per a ningú: “Si
los dioses existen, / ¿cómo no ser uno de ellos?” Eres fraile
dominico. Por tu perfil, a primer golpe de vista, tu poesía debería
tener un contenido más bien de carácter mística, como los místicos
de nuestra literatura clásica, como San Juan de la Cruz, San
Juan de Ávila, fray Luis de Granada,
Santa Teresa de Jesús o Fray Luís de León, que buscan a Dios en
medio de todas las cosas. Sin embargo, es atrevida en su forma,
profunda en su fondo y acorde a los tiempos en los que vivimos. En tu
poesía se entremezcla las drogas con la prostitución, con la
pornografía, mediante los cuales reflejas la doble moral de las
personas, sobretodo de un sector de nuestra sociedad, especialmente
de clase alta. Todo ello lo reflejas perfectamente en tu poemario
“Historia de un alma”, con el que ganaste el XXVII premio de
Poesía Jaime Gil de Biedma en 2017. ¿Se puede encontrar a Dios en
medio de las drogas, la prostitución, la pornografía?

Antonio
Praena: ¿A
qué llamamos místico? ¿Por qué tendría que escribir en
determinados registros? ¿Se le pide a un padre o una madre que
escriba de amor conyugal, hijos, familia? ¿Cómo habrían nacido el
Quijote, Pulp Fiction, La gran belleza, las novelas policíacas o las
Pinturas Negras de Goya....? ¿Qué es la literatura, y la ficción?
¿Dónde están los límites entre la poesía social y la lírica de
la experiencia? Los místicos no hablan de mística ni hablan de sí
mismos. Buscan a Dios en los límites de la vida. La mística es
perder brújula a la búsqueda de lo imposible y dejarse encontrar en
los charcos de la vida. Dejar a Dios ser Dios, ser amor, destejer
para seguir tejiendo su relato de belleza. La fe es lo más contrario
al miedo.
Dios
no está en las drogas ni e la prostitución ni en la pornografía.
Dios está en las personas incluso cuando se drogan, consumen
pornografía y ofrecen
o acuden a la prostitución, porque son valiosas siempre para Dios
aunque todos los rechacemos y Dios va a su busca sin condiciones para
liberar su condición: esa es la contradicción, el drama, el destino
fallido y las preguntas sobre nuestra condición humana que un
creador literario tiene que poner delante de los ojos. El amor de
Dios incondicionalmente porque su amor dignifica y salva en medio del
fango. Nuestro tiempo -como cualquier tiempo- está plagado de
contradicciones, dobles morales y caminos erráticos. No se trata de
quedar bien. Los creadores no están para quedar bien.
La
realidad muchas veces no nos gusta. Y menos el artista que camina por
donde no esperamos. El arte no está para decorar la existencia. Al
final, aquello que se sale de los géneros marcados a priori es lo
que abre resquicios.
Escriure
per a ningú: “Tu
ausencia abre en el mundo / lo que al mundo te trajo”.
Recientemente has recibido el prestigioso premio de poesía Emilio
Alarcos de 2020. Su entrega debería haber sido hace ya un año, pero
debido a la pandemia, se ha demorado esta entrega, que se llevó a
cabo hace apenas unos días. En el poemario Cuerpos de Cristo, cada
poema de este libro está dedicado a alguien. Especialmente, toda una
sección del mismo, denominada Ecce Homo, está dedicado a Francisco
José Pujante Pellicer, amigo tuyo, también sacerdote, fallecido de
Coronavirus a los 48 años. ¿Cómo has vivido esta pandemia?

Antonio
Praena:
Al principio, muy motivado para hacer frente a todo. Vivo en
comunidad. En ese momento éramos 25 personas. Algunos mayores y
enfermos totalmente aislados, ingresos en el hospital, organización
interna de comidas, lavadoras, limpieza. Mucho trabajo: adaptación a
las clases on-line. Oración personal. Poca lectura, poca escritura.
Deporte y fortaleza interior. Después, el curso de los
acontecimientos hizo que en momentos de puro estupor y estados
mentales en extrema intensidad, comenzara a fluir un poemario que
acabó siendo Cuerpos de Cristo. No lo busqué. Ojalá las cosas no
hubieran tenido un desenlace dramático.
Después
de las olas más graves de pandemia, casi todo ha sido un baño de
realidad al
afrontar y ver cómo somos:
la sentimentalidad pasajera de muchas personas que luego
sacaban
la parte más cínica (negacionismo, antivacunas, utilización de las
víctimas). Y, ante ello, apostar por lo mejor del ser humano, que
también ha aflorado, y es infinitamente más. Nos preguntábamos si
esto nos haría cambiar como sociedad pero ha mostrado la realidad
del ser humano, sus luces y sombras y la necesidad de dar un paso al
frente, comprometerte con lo mejor de nuestra condición
y aprender a aceptar lo que somos -incluido uno mismo y sus
contradicciones-.
La
vuelta a las formas de vida consumistas, materialistas,
individualistas tras la pandemia es algo que llevo peor. Pero
insisto: me pone frente a la realidad y necesidad de amar a cada cual
tal como es.
Verlo como Dios lo ve -por ahí irá, si va, mi próximo libro.
Escriure
per a ningú:
“Como Dolores O’Riordan,
/ sin tiempo de acabar ese último disco”.Tras leer tu poesía
vemos que la muerte está presente en tu poesía. ¿Cual es tu
planteamiento en la vida ante la muerte?
Antonio
Praena:
Tras la muerte de personas tan significativas para mí, vivo el
tiempo que
me quede de vida
como un compás de espera hasta el reencuentro con ellos.
Escriure
per a ningú:
Y cual es tu planteamiento de vida ante la propia vida? ¿Amar a los
hombres en Dios, o amar a Dios en medio de los hombres?
Antonio
Praena:
Amar a Dios amando a los hombres.
Escriure
per a ningú: Ahora
que estamos en esta fecha señalada de Todos los Santos ¿Halloween o
Holywins?
Antonio
Praena:
Todos los santos: es una fiesta preciosa, con su Tenorio y todo.
Escriure
per a ningú:
¿Cómo te gustaría que te recordaran dentro de 50 años? Y dentro
de 100?
Antonio
Praena:
Voy a ser tremendamente vanidoso y poco correcto: en un libro para
alumnos de secundaria. Como un poeta que dialoga con los jóvenes que
han de venir.
Escriure
per a ningú:
¿Tienes algún proyecto literario entre manos?
Antonio
Praena:
Ha sido un año terrible. El estrés me tiene atrapado. Apenas he
escrito 3 poemas en año y medio. Obedezco la voluntad de Dios y
parece que ahora me quiere ocupado en mil cosas y trabajos. Lo que
desearía hacer se queda en segundo plano. ¿Una novela? No tengo
talento para ello.
Escriure
per a ningú:
Para terminar esta entrevista, Vamos a hacer un pequeño y divertido
juego de palabras. Nos gustaría que nos dijeras: Un lugar.
Antonio
Praena:
Barrio de Ruzafa.
Escriure
per a ningú:
Un poeta.
Antonio
Praena:
Luis Rosales.
Escriure
per a ningú:
Un poema.
Antonio
Praena:
Al cabo, de Amalia Bautista.
Escriure
per a ningú:
Una canción.
Antonio
Praena:
Take on me, de a-ha.
Escriure
per a ningú: Una
comida.
Antonio
Praena:
Chuletón
-qué mal voy a quedar ante
los lectores-.
Escriure
per a ningú:
Una bebida.
Antonio
Praena:
Vino blanco.
Escriure
per a ningú:
Un nombre de persona.
Antonio
Praena:
Emmanuel.
Escriure
per a ningú:
Un recuerdo.
Antonio
Praena:
Un patio que ya no existe.
Escriure
per a ningú:
Una ausencia.
Antonio
Praena:
Mi padre.
Escriure
per a ningú:
Una esperanza.
Antonio
Praena:
La resurrección.
Escriure
per a ningú:
Un consuelo.
Antonio
Praena:
La resurrección.
Escriure
per a ningú:
Un deseo.
Antonio
Praena:
Agosto.
Escriure
per a ningú: Por
último: Silbarías una canción al unísono con...
Antonio
Praena:
Rafaela
Carrá.