sábado, 26 de febrero de 2022

La Cordà, a la plaça de l'Ajuntament

Als anys seixanta i dins del marc de les falles de València, durant diversos anys consecutius, es va disparar una Cordà a l'aleshores anomenada plaza del caudillo. En aquell temps, Paterna era un poble emergent que, amb la recent creació del Polígon Industrial de La Fuente del Jarro, desplegava del seu estat d'inacció de poble, per a acabar fent-se la titànica ciutat que és ara. Era l'època en què determinats dies de la setmana, una dolça flaire de galeta torrada omplia els carrers de Paterna, a la ràdio s'escoltava la veu moralitzant d'Elena Francis, i les nostàlgiques cançons del programa "Cada canción un recuerdo", mentre una incipient Televisió Espanyola feia les seues primeres retransmissions en blanc i negre al Casino de la Plaça i a algun domicili particular. És en eixe context en el qual les hàbils mans d'uns jóvens i il·lusionats paterners, feien música amb la pólvora, per a goig de tots els valencians, en el cor de les festes Josefines. Seixanta anys després, quan la Cordà de Paterna ha sigut declarada Festa d'Interés Local, Festa d'Interés Turístic Autonòmic, Festa d'Interés Turístic Nacional i Bé d'Interés Cultural Immaterial de la Comunitat Valenciana, quan va camí de que puga ser nomenada Patrimoni Cultural Immaterial de la Humanitat, després de passar una cruel pandèmia de la qual, a poc a poc anem eixint, de nou, es torna a disparar la Cordà de Paterna a la plaça de l'Ajuntament de València, novament en el començament d'unes festes falleres que tornen a renàixer de les seues pròpies cendres. Ara estem en l'època de les noves tecnologies, de les xarxes socials, de la transmissió via streaming... una altra volta, uns seixanta jóvens i il·lusionats paterners, fills d'aquells que fa seixanta anys varen disparar aquelles inoblidables cordaes, tornen a fer història, ocupant una altra volta la plaça de l'Ajuntament, fent d'ella el seu particular carrer major en l'últim diumenge d'agost. Tinc entés que la mascletà que Vicente Caballer disparava a Paterna en agost, el dia del Santíssim Crist de la Fe, era la mateixa que es disparava l'any següent a la plaça de l'ajuntament per a falles. Enguany, la mateixa cordà que es dispara al carrer major de Paterna l'últim diumenge d'agost, serà la mateixa que es dispararà a la plaça de l'Ajuntament de valencia a falles, encara que amb un grapat de quilos menys de pólvora. De nou, després de seixanta anys d'aquella efemèride pirotècnic-festiva, el poble de Paterna, torna a la plaça de l'Ajuntament de València a fer la millor cordà del món. Ara, quan el món sencer està amb el cor en un puny, patint els inicis d'una guerra infame de conseqüències imprevisibles, tan sols demane al Crist de la Fe que, quan s'encenga la primera femelleta, d'ara en avant, la pólvora que s'encenga arreu del món, siga només per a crear espectacle, per a fer art, per a crear bellesa, per a il·luminar la nit dels pobles i per a donar llum i calor i no mai més per a destrossar la vida de les persones, dividir famílies senceres i fomentar l'èxode dels pobles, creant odi i pobresa, desesperació i misèria.

lunes, 17 de enero de 2022

Un café con ... Lola Mascarell

Si hace un par de años compartimos un vaso de agua con Lola Mascarell con ocasión de la publicación de su último poemario (Podemos leer dicha entrevista clicando en este enlace), hoy compartimos de nuevo este café, en este caso de la infancia, con la autora de “Nosotras ya no estaremos”, publicado por Tusquets editores. Después de un paseo imaginario por la Pirámide Musical compartiendo comentarios sobre libros y discos, nos imaginamos sentados en una cafetería de sus alrededores, compartiendo un café caliente en una fría tarde de otoño, en el que mojamos tímidamente la magdalena de Proust, mientras un sol anaranjado se va escondiendo en el ocaso. ¿O estamos en Zumolandia? ¿O en Hawaika? ¿O en la Quatre vents? No lo sé, ya que la Pirámide Musical es ahora el recuerdo de una adolescencia vivida. Solamente sabemos que hemos tenido el privilegio de poder acceder a tan importante escritora quien, muy amablemente nos ha atendido.

Lola Mascarell  es periodista y profesora de Lengua Castellana y Literatura. Desde el año 2008 y hasta 2012 dirigió el Taller de Narrativa de la Universidad Politécnica de Valencia. Es autora de los libros de poemas Mecánica del prodigio (2010), Mientras la luz (2013, Premio Internacional de Poesía Emilio Prados y Premio Alcalá de Poesía) y Un vaso de agua (2018). Muchos de sus poemas han sido recogidos en diversas revistas y antologías. También ha publicado artículos críticos en distintos medios de comunicación, así como en suplementos literarios y en su propio blog, Registro de ayeres.

La protagonista de esta historia siente que le arrancan un trozo de su vida cuando descubre que han puesto a la venta la casa donde pasó buena parte de su niñez. Rápidamente aparece un comprador, y ella, en un intento desesperado por no perderla, decide pedir un préstamo para poder adquirirla. Pasan los días y también las negativas de los bancos, y el inversor se impacienta cuando ella trata de urdir disparatadas formas de paralizar la venta. Mientras espera una respuesta a la última solicitud de crédito, se instala en la casa para disfrutar de lo que pueden ser sus últimos días allí, y recuerda los momentos felices que vivió en ese lugar: las bromas de su padre, las primeras pandillas de amigas, ese léxico familiar que establece códigos comunes entre padres e hijos, las anécdotas que se relatan una y otra vez en las comidas familiares… El descubrimiento del mundo y el paso de la infancia a la adolescencia, narrado con una voz luminosa y fresca, alterna con la trama adulta mientras va revelándose poco a poco un inesperado secreto familiar.

Escriure per a ningú: Tras leer tu magnífico libro, lo primero que se me ocurre preguntarte es: ¿Es autobiográfico? ¿Hasta qué punto? ¿Dónde está el límite entre la realidad y la ficción?

Lola Mascarell: Toda obra de ficción es necesariamente autobiográfica, porque es en nuestra vida, en nuestro recuerdo donde viven los personajes, los olores, las anécdotas, los cielos que aparecen en las novelas. En el caso de esta, hay una dosis autobiográfica evidente en toda la parte que se refiere a los recuerdos de la niña y de la adolescente (aunque a saber cuánto se ha inventado la memoria en el proceso de fijarse) y una parte de ficción que coincide con la parte más policíaca y novelesca.

Escriure per a ningú: Qué recuerdo de tu infancia guardas con más cariño? ¿Y cual con menos?

Lola Mascarell: Todos los recuerdos los guardo con cariño. Si nos ceñimos a los que aparecen en la novela, quizás guardo con menos cariño aquellos episodios en los que se critica a la niña por su falta de habilidad para algo, o los otros en los que sus amigos se ríen de ella. Con cariño, por decir algo, destacaría todos aquellos en los que aparece mi abuela, que es a quien va dedicada la novela y quien no ha podido leerla, aunque le hubiera encantado.

Escriure per a ningú: ¿Repetirías la misma infancia vivida?

Lola Mascarell: Totalmente. Aunque quizás si le preguntases a la niña no te diría lo mismo. El presente es siempre una etapa difícil y crítica en la que es mejor no preguntar ese tipo de cosas. A toro pasado la respuesta cambia, porque lo vivido se dulcifica con el velo de lo recordado y de la nostalgia. Repetiría cada escena, incluso esas a las que no les tengo tanto cariño.

Escriure per a ningú: Curiosamente, cuando te nombras a ti misma en la novela, hablas en primera persona. Pero cuando invocas a la niña que fuiste, lo haces nombrándola como “la niña” y en tercera persona ¿Qué queda en tí de la niña que fuiste?

Lola Mascarell: Yo procuro que queden muchas cosas. Mantener al niño despierto es la garantía de seguir viviendo con curiosidad y aprendizaje. Creo que la niña está muy despierta en mí y fruto de ese desvelamiento es esta novela, aunque hable de ella en tercera persona situándola un poco más lejos.

Escriure per a ningú: La luz está siempre presente en tu obra literaria. Tienes un extraordinario libro de poemas que se titula “Mientras la luz”. En “Nosotras ya no estaremos”, la niña se fija en la luz que entra por la ventana, con las diferentes tonalidades. ¿Cuánto es de importante para ti la luz?

Lola Mascarell: Fundamental. Era uno de los primeros temas del libro cuando aún no sabía de qué quería hablar o qué iba a contar. La mayoría de los recuerdos aparecen también asociados a la luz. De una determinada iluminación se pueden sacar muchos datos y es fácil tirar de un recuerdo si se percibe una luz parecida.

Escriure per a ningú: A lo largo de tu novela nombras a una serie de escritores: Fernando Pessoa, César Simón, Edgar Allan Poe… ¿Qué autores han influido en ti?

Lola Mascarell: Pues todos esos que nombro y muchísimos más: Machado, Maupassant, Cortázar. Es una de esas preguntas con las que no terminarías nunca. Eso sí, hay dos autoras que me llevan a escribir esta novela por la influencia de su lectura en la infancia y en la adolescencia. Elena Fortuny y las historias de Celia, y Luisa May Alcot con Mujercitas.

Escriure per a ningú: Si tuvieras la posibilidad de viajar en el tiempo, ¿Qué le dirías a la niña que fuiste?

Lola Mascarell: Que se ría siempre, que siga escribiendo, que sea feliz.

Escriure per a ningú: Y viceversa: ¿Qué te gustaría que te dijese la niña a la mujer que eres actualmente?

Lola Mascarell: No te olvides de reírte, de escribir siempre, de ser feliz.

Escriure per a ningú: La portada de tu novela la preside una fotografía donde posan cinco personas disfrazadas de indios y de vaqueros en tre los que destaca una niña con cara de pocos amigos. ¿Se trata de una fotografía familiar tuya?

Lola Mascarell: Sí, es una foto que nos hicimos en el Mini Hollywood de Almería. Nos dieron los disfraces y nos hicieron varias fotografías. La niña está enfadada, probablemente porque el disfraz de sus hermanos es mucho mejor. El suyo, además de feo, tiene una mancha blanca en el centro. O quizás pone esa cara porque le han dicho que los indios son malos. Escribir, hacer literatura, es contemplar todas esas variables.

Escriure per a ningú: Tras leer tu novela “Nosotras ya no estaremos”, podemos llegar a la conclusión de que cualquier tiempo pasado fue mejor?

Lola Mascarell: No creo. Quizás sí a que cualquier tiempo pasado nos vuelve a la memoria envuelto en una luz distinta y mágica que lo convierte en algo valioso. Pero en términos cualitativos no sabría decirte.

martes, 11 de enero de 2022

49

El carro de Febo, una volta més li ha donat una nova volta al sol. I ja en van quaranta-nou. Quaranta-nou paraules. Quaranta-nou somriures. Quaranta-nou pensaments. Si l'edat de les persones fora equivalent a les estacions meteorològiques, ara mateix estaria en ple mes d'agost, quan els dies són bons, però ja comença a notar-se en la llunyania, que mamprén a acurtar una miqueta el dia quan arriben les nou de la vesprada. A punt de xafar el llindar dels cinquanta, després d'haver viscut una infància feliç, una entretinguda adolescència i una joventut idíl·lica, arribe a eixa etapa de la vida en la qual una volta ja no estan entre nosaltres els dos pilars de referència en la vida d'un, com són els pares, un ha de prendre decisions importants que fins fa quatre dies, eren altres els que les prenien per un mateix. Comença aquella etapa de la vida que podríem denominar de plenitud, en la que, des de la talaia dels no massa anys que s'han viscut, un mamprén a vore les circumstàncies de la vida amb una certa serenor i una certera calma, abans de parlar, d'actuar o de fer, sense l'exaltació que la joventut primerenca porta sempre darrere seu. És el moment en el qual un descobreix la dolça aspror al paladar d'una copa de vi en un capvespre apetible al costat de Carmen, en la tranquil·litat d'una vesprada de dissabte en companyia d'una pel·lícula mediocre -com més mediocre, millor-, un bon llibre -com més bo, millor-, assegut al sofà de casa. Arriba el moment en què un observa com les noves generacions van escalant aquells somnis que jo mateix escalava quan tenia la seua edat, dels quals alguns vaig aconseguir i alguns altres es varen quedar al marge del camí, en alguna revolta més o menys llunyana. El mateix pas del temps és el que deixa enrere versos com Soy llena de gozo, de Gioconda Belli i li dóna raó de ser a poemes com No volveré a ser joven, de Jaume Gil de Biedma, o la Sonata de Isabel, de Vicent Andrés Estellés. Però continuen tenint plena vigència la saó de poemes com Hija de la mar, de Vicente Aleixandre, o Colligo virgo rosas, de Francisco Brines. És temps en el que un goja del sediment de l'experiència d'autèntics himnes personals, com el Cadillac Solitario de Loquillo y los Trogloditas, o el Sunday, bloody sunday, de U2, però també beu de l'aigua fresca de cançons com Mi religión de Nil Moliner, o Mon amour, de Zzoilo i Aitana. Només demane a Déu continuar tenint la curiositat d'un xiquet, suficient per a continuar descobrint les circumstàncies noves que la vida m'oferisca, la creativitat d'un jove, necessària per a escriure allò que les inspirades musses em xiuxiuegen a l'oïda i, sobretot, que cada dia nou que comence de bon matí, continue tenint la il·lusió motivadora per a mamprendre tot allò que tinc previst dur a terme al llarg del dia nou que comença.

viernes, 31 de diciembre de 2021

2022

 

Si hi ha un fet natural que existeix per excel·lència, és el denominat moviment de translació, que consisteix en un fenomen físic, pel qual la Terra gira al voltant del sol en forma el·líptica en un ball de tres-cents seixanta-cinc dies, sense solució de continuïtat, i que és el que determina el mesurament del temps segons un calendari que ha anat rebent diferents denominacions al llarg dels temps i d'acord amb les diferents civilitzacions que han anat governant la Terra. Ara, quan pareixia que estàvem eixint a poc a poc d'esta pandèmia cruel, com el qui ix de la caverna de Plató, amb els ulls encara borrosos de la foscor, i la mirada una miqueta vidriosa, mentre encara cueja l'epidèmia en no sé quina ona i torna a repuntar i a enfangar-nos en el tarquim de les restriccions, una volta i una altra de nou, com el mite de Sísif, arribem, un any més, al dia de Cap d'Any. De nou, en este hivern estrenat recentment, tot flaira a vell i a nou: cada racó que ens envolta, cada paraula que es diu, cada sentiment que es viu, cada somriure que es regala. Per tots els llocs, flaira a any vell i a any nou. Estem vivint temps d'inquietud, causats per un ésser minúscul que ens impedeix viure tal com som i de gaudir d'allò que realment ens agrada. El canvi d'any ha sigut un moment de transició en el que, davant la incertesa d'un any nou que se'ns presenta, sempre ha sigut un moment de desitjar pau, esperança, il·lusió, amor, a totes les persones que ens envolten. En estos temps confosos, la pandèmia més trista és la que ens porta a viure sense esperança d'un futur, que vindrà, segur, lliure d'una epidèmia que ens esclavitza i no ens deixa desenrotllar com a persones d'una manera plena. I és que no hi haurà epidèmia que ens faça doblegar com a persones, ni bitxo roín que ens impedisca ser com som, viure com vivim i gaudir de tot allò que solem gaudir. De tot cor, desitgem que este any que ara acaba dorma el somni de l'eternitat, per a sempre. I que el nou any que ara se'ns presenta davant de nosaltres com un meló obert, siga l'ocasió de viure 365 dies com 365 oportunitats que ens brinda la vida per a ser millors persones. Que este 2022 siga el moment idoni per a doblar-li el braç a esta epidèmia injusta I cruel que s'ha emportat injustificadament a tants i tantes persones de bé i que, de nou, renasca en tots nosaltres l'esperança de viure en una nova normalitat de la qual realment hàgem aprés la lliçó que la Natura tan sàviament ens dona en el nostre dia a dia. De nou, el carro de Febo li ha donat una més al sol. I des d'estes humils I senzilles paraules, no podem més que desitjar-vos un feliç any nou. Pau I felicitat. Esperança I futur. Amor I fe. Que així siga.

jueves, 23 de diciembre de 2021

Felicitació de Nadal



"Que este Nadal renasca en nosaltres l'esperança de viure un temps nou, lliure d'epidèmies, que ens faça treballar per un món millor".


Amb els nostres millors desitjos.

domingo, 28 de noviembre de 2021

Un café con... Antonio Praena

 Hoy tenemos la ocasión de tomar un café virtual y mantener una amena conversación con el entrañable poeta Antonio Praena. Nos imaginamos sentados en la terraza de una cafetería en la Plaza de la Reina, o en la plaça de la Mare de Déu, o en la plaza del Patriarca, en Valencia y, mientras Antonio da un sorbo a una taza de café, van discurriendo las preguntas y el dialogo ameno, sereno y en confianza.

Nacido en la localidad de Purullena, Granada, en el año 1973, Antonio Praena es religioso dominico de la Orden de Predicadores. Profesó el 10-09-1994 y fue ordenado presbítero el 16-09-2001. Estudió el Bachillerato en Guadix. Se licenció en Teología Dogmática en la Universidad Pontificia de Salamanca y se doctoró en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia en 2015, en la que es profesor. También imparte clase en Domuni Universitas y en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Valencia (España).

Ha publicado numerosos escritos sobre Teología y también sobre la relación entre la espiritualidad y la creación artística contemporánea. Entre otros, “Del horizonte trascendental a la predicación categorial del Nombre de Jesucristo. Para entender el actual momento de la teología”, “La influencia de Fray Luis de Granada en el Barroco Andaluz” , “Mirada contemplativa y cine contemporáneo: 1. Contemplación y cine: la mirada”, “Mirada contemplativa y cine contemporáneo: 2. El nuevo cine norteamericano” y “Filosofía y cristianismo. Del Areópago al diálogo con la cultura contemporánea”.

Como poeta, En 2003 Praena publicó el poemario Humo Verde (Amarú, 2003), con el que ganó un accésit en el Premio Iberoamericano Víctor Jara 2003 pero fue 2006 cuando se dio a conocer gracias al libro Poemas para mi hermana (RIALP, 2006), que ganó un accésit del premio Adonáis. A esta obra le siguieron Actos de amor (Premio Nacional de Poesía José Hierro, 2011), Yo he querido ser grúa muchas veces (Premio Tiflos, Visor, 2013),​ Historia de un alma (Premio Gil de Biedma, Visor, 2017).Con este último, también ganó el Premio Andalucía de la Crítica en 2018.4 Su último poemario publicado es Cuerpos de Cristo, que  recibió el Premio Emilio Alarcos en 2020. Desde estas humildes letras felicitamos a tan fragante poeta , que recién acaba de recoger este último premio en la ciudad de Oviedo.

Escriure per a ningú: ¿De dónde te viene la vocación por la poesía?

Antonio Praena: Está presente desde muy niño. Mi relación con el mundo la recuerdo desde muy joven como una relación estética y religiosa. Después de tanto tiempo, creo que, en lo referente al arte, hay un don, algo recibido, instintivo, que tenemos que agradecer y cultivar. No es algo para envanecernos, pero si está, se convierte en una responsabilidad y en nuestro camino en la vida. Luego, el trabajo, las lecturas, el aprendizaje son esenciales. 

Escriure per a ningú: ¿Desde cuando escribes poesía? ¿Recuerdas cual fue el primer poema que escribiste?

Antonio Praena: Cuando murió mi abuelo encontramos en su cartera una hoja de libreta de rayas doblada. En ella, un poema mío escrito más a memos con 10 años. Lo había llevado siempre consigo durante tantos años. Se trataba de un inocente poema sobre cómo mi abuela arreglaba las macetas y mi abuelo podaba unos perales. Acababa con unos !vivas! bastante vitalistas (sonrisa). Supongo que ese vitalismo es fruto del amor recibido y que, por tanto, me ha acompañado siempre. Incluso cuando llega la tristeza se trata de un exceso de vida.

Escriure per a ningú: ¿Tienes algún lugar preferido para escribir? ¿Algún rincón entrañable? ¿Algún ritual? ¿Sueles escribir con bolígrafo o con ordenador?

Antonio Praena: Escribo siempre con bolígrafo. Tengo una relación conflictiva con el teclado. Solo después de varias reescrituras a mano, paso a ordenador. Y, aun así, quedará un largo periplo de correcciones. No hay ritual, sino más bien un denominador común: la reescritura. Escribo y corrijo y vuelvo a escribirlo y a corregir una y otra vez. Es un proceso a la vez de depuración y crecimiento. Poda y crecimiento. Dejar que el poema salga por sí mismo y lo que no es suyo vaya cayendo por sí mismo también. Me siento más como un medio de la poesía que como una fuente de ella. Y me alegra poder retirarme a mí mismo como sujeto poético para que algo misterioso encuentre su camino sin que el autor importe demasiado.

Los lugares suelen ser los más insospechados: desde el gimnasio al cine (en cualquier papelito o en el móvil anoto versos). En el coro, orando, o leyendo a otros autores. En cualquier momento anoto en cualquier parte. He llegado incluso a escribir en la sábana, tras un sueño. Los lugares nuevos, todos aquellos que me sacan de la rutina, son especialmente propicios. Te esbozaría una sonrisa si vieras cómo puedo estar haciendo deporte y me obligo a memorizar unos versos para que al llegar a casa no se olviden.

Escriure per a ningú: Llevas muchos años residiendo en Valencia. ¿Cómo es que terminaste en tierras valencianas? ¿Qué te sientes más, valenciano o granadino?

Antonio Praena: Vine a Valencia el año 1994 a estudiar y permanecí hasta 1999. Fueron años cruciales en la Facultad de Teología. Experiencias también de voluntariado en la casa Mas al vent que Cáritas tenía para terminales de SIDA configuraron mi relación con la condición humana y con el lenguaje. Esos años en Valencia supusieron una etapa en la que definir el propio camino y consolidar la vocación personal en una dirección u otra. La dirección que se fue consolidando es la que ahora ejerzo como dominico, profesor de teología y poeta. De aquí salí para Salamanca -menudo cambio de paisaje- siendo allí donde realicé mi especialidad en Dogmática. También trabajé en la cárcel de Topas, como voluntario. Eso marca y he aprendido que me adapto muy bien a terrenos muy diferentes -quizá eso ayuda en poesía-. Me incorporé pronto de nuevo como profesor en la Facultad de Valencia. Al principio compatibilizaba el curso académico entre Granada y Valencia, pero según avanzaban las necesidades y las clases aquí, me quede definitivamente en Valencia.

Es difícil distinguir en cuanto a sentimientos de pertenencia. La identidad granadina me la dan mi nacimiento, mis años de infancia, mi familia. Eso es un hecho y forma parte de lo que eres. Pero lo que somos está también determinado por aquel lugar al que libremente dirigimos nuestros pasos. Son tantos años ya en Valencia que se me hace difícil imaginarme en otro lugar. Saber que estoy al lado del mar, como lugar de llegada vital. Esta luz oblicua, estos otoños cálidos y azules. Esta hospitalidad y libertad. Me sé mediterráneo personal y culturalmente. El sentido dramático de la vida me lo dio Granada y está dentro de mí para siempre. Los amigos del alma, la voz de los poetas andaluces: todo eso está dentro, es algo invisible. Es una patria interior. Pero este tesoro interior lo vivo y agradezco desde la creatividad que las tierras valencianas me inspiran. Nuestro cuerpo crece más tensado entre dos polos. Y el alma se ensancha. Los amigos de esta orilla de llegada mediterránea son mi patria presente y futura

Escriure per a ningú: Te hemos conocido a través de las redes sociales. Personalmente he descubierto tu poesía, -me ha deslumbrado, diría más bien- navegando a través de la redes sociales. ¿Cuán importante son las redes sociales en tu vida y en la difusión de tu poesía? ¿Se podría vivir en la actualidad sin tener un muro virtual en el que poder publicar?¿Qué nos apartan las redes sociales más beneficios que perjuicios, o viceversa?

Antonio Praena: Gracias por tus palabras. De verdad, alienta saber que algo llega a alguien y hace más feliz y consciente su propia vida.

Las redes son un altavoz: amplifican lo que se escribe, lo que se recita. Como la radio, o la televisión en su momento, no son malas, todo lo contrario, son muy buenas. Hacen que la poesía llegue a más gente, que se cree una cultura poética. Que la buena poesía alcance a los oyentes. También contribuyen inevitablemente a que se multiplique la mala poesía. Y, en este sentido, que mucha mala poesía por tener miles de seguidores se confunda con la mejor poesía o el modelo a seguir. Otro elemento a tener en cuenta es que propician un tipo de pseudo poesía escrita para usar y olvidar. Una especie de McDonalds poético que hace caja y es rentable. Pero sabiendo que hay de todo, dan más posibilidad de elegir y abrir caminos para encontrar voces valiosas. Como decía McLuham, el medio se convierte en el contenido y eso hay que tenerlo presente en todos los cauces de expresión. Escribir lo que cabe en un post de Instagram, o algo sentimentaloide, recurrente, casi cursi: es algo a asumir. Pero puede crear un gusto que lleve a muchos jóvenes a hallar la senda de la calidad, el riesgo, la personalidad de los grades poetas clásicos y contemporáneos, que son muchos en España.

Escriure per a ningú: ¿Qué música escucha Antonio Praena?

Antonio Praena: Desde Pergolesi y Bach a electro house (me ilusiona variedad). Unas veces en el gimnasio escuchas clásica y te da fuerzas inauditas, otras veces pones hardstyle corrigiendo un poema lento y gana en contraste. Por otro lado, soy muy pop y en la fórmula radio encuentras versos que pueden convivir con Tertuliano si te atreves a confiar en lo popular como expresión de verdadero talento. Porque la poesía es una forma de crear puentes imposibles.

Escriure per a ningú: ¿Cuál fue el primer premio literario que ganaste? ¿Qué recuerdos guardas de ello?

Antonio Praena: Con "Humo verde" tuve el Accésit del Premio Iberoamericano Víctor Jara, galardón ya desaparecido. Corría el año 2003. A veces te siguen considerando joven pero ya me siento un poco viejo.... y, la verdad, aquello supuso un darme cuenta de que esto iba en serio. El estilo de ese libro quedó en esa etapa. A lo mejor ese aire simbólico y neosurrealista regresa en algún momento. Pero ya estaba con el segundo, "Poemas para mi hermana", y se notaba que me había puesto en serio a leer, aprender, profundizar. Y es que los premios son un aliciente en un ámbito, el poético, en el que el autor está muy solo y no sabe a quién llega, si lo que dice vale la pena. Un premio te dice: alguien escucha, sigue adelante.

Escriure per a ningú: “Y pensar que nadie desabrochará mi camisa con manos de paloma,” el año 2003 publicaste el poemario “Humo verde”, con el que ganaste un accésit en el II certamen de poesía Iberoamericana Víctor Jara. Se trata de unos versos escritos por un recién ordenado fraile dominico en su luna de miel espiritual. ¿Cuándo nació en ti la vocación para ser sacerdote? ¿Y cómo? ¿Esta vocación transcurre paralela a tu vocación poética? ¿Qué te sientes más poeta o sacerdote?

Antonio Praena: Fraile Dominico era desde mi profesión, allá por el 1994. Cuando sale Humo verde, acababa de ser ordenado sacerdote, y muchos versos son ese mismo momento previo a la ordenación y sí, reflejan en otro orden, más simbólico, surrealista, la cara poética de un compromiso solidario encauzado religiosamente.

Porque la vocación religiosa estaba en mí desde niño. En la adolescencia se desdibujó un poco, pero apareció de nuevo a eso de los 19 años. Demasiado pronto para eso que ahora llaman optar, seguir una vocación, adquirir un compromiso de por vida. Pero así fue.

Después he tenido que hacer frente a situaciones y elecciones que no me había dado tiempo de vivir antes. Pero para cada uno -ya lo escribió León Felipe- Dios tiene una historia diferente y organiza sus capítulos de manera irrepetible, no idéntica a cada ser que es irrepetible.

No me puedo sentir más poeta que sacerdote o más sacerdote que poeta. Son la misma cosa y las identifico no como adheridos a mi, como profesiones, trabajos..., sino como expresión esencial de mi realidad unificada y entera. Humana y consagrada a Dios a la vez.


Escriure per a ningú: “Son hermosos estos cerros / Y estos álamos desnudos también son muy hermosos”. En tu poemario “Poemas para mi hermana”, desarrollas una historia fraterna de pesar y recuerdos en el que te diriges a una hermana a la que vas dando consejos sobre como debe encauzar su vida. Se trata de un libro lleno de recuerdos de infancia de tus padres, de tu pueblo, Purullena…. Dicen que la infancia es la patria de los poetas. Cuéntanos un recuerdo de tu infancia.

Antonio Praena: Aunque en un tiempo no compartía mucho este pensamiento de Rilke sobre la infancia, que me parecía recurrente, lo cierto es que el paso de los años me lleva a decir que sí, que lo esencial ocurre en la infancia y que, en el fondo, caminamos hacia ella aun dando rodeos muy amplios.

Este libro vino muy suyo, muy de dentro, muy claro desde un hondón que estaba ahí y acabó encontrando su cráter para emerger. Como anécdota, decirte que en mi familia me dicen que, siendo el segundo libro, todo lo que he escrito después de esta etapa juvenil no ha hecho sino empeorar mi poesía (jejejej). Que no he hecho sino echarme a perder, que vuelva a escribir sobre la infancia.

Agradezco que la inspiración surtiera este libro, porque puedo volver a él y recuperar lo que el pueblo, el campo, los patios, supusieron. Y, lo que es más importante, deja constancia de quienes fueron sus protagonistas, más allá del poeta.

Escriure per a ningú: En este poemario, nos hablas de una hermana que, en un momento determinado del libro, el lector descubre, sin ánimo de hacer spoiler, que se trata de palabras a una hermana fallecida. ¿Existió realmente dicha hermana, o se trata, más bien, de un recurso literario?

Antonio Praena: Tengo una hermana. Decir más, como bien intuyes, sería spoiler. Te propongo hablarlo en un segundo café.

Escriure per a ningú: Gozoso de perder, gano la vida”. Con el poemario “Actos de amor”, ganaste en 2011 el Premio Nacional de Poesía José Hierro. A lo largo del mismo cantas al amor espiritual, a la amistad, al amor mundano y al amor a la familia. ¿Con cual de ellos te identificas más? ¿La poesía debe servirnos para ser mejores personas? ¿O la poesía debe ser un acto de escucha?

Antonio Praena: Lo has dicho de manera preciosa: en mi caso, entiendo la poesía como acto de escucha, en un acto de comunicación. No me gusta la poesía como asunto del poeta, ni siquiera como medio de acceder a sí mismo, de contar sus cosas o sentimientos. Hay mejores personas con mejores sentimientos. No es popular decirlo, pero la poesía es un asunto del lenguaje, y el lenguaje es asunto de la vida. Pero, en medio, está el lenguaje, la forma, el arte...

Respecto al amor, el amor es uno. Las otras formas de amor que estructuran Actos de amor, el tipo de amor de eros, el de philia, el de storge y el de agapé -ello es lo que está detrás de cada parte del libro- son puntos de perspectiva desde el que ver la grandeza de algo que se escapa a cualquier marco.

Ya lo hicieron así los griegos con esos nombres diferentes y complementarios. Y así lo recibió y conservó la teología cristiana. La carta encíclica Deus Caritas est de Benedicto XVI los vuelve a abordar de esta misma manera, tan clásica, griega, y moderna a la vez. Ojalá conociéramos lo rica y atrevida que la teología es precisamente por buscar la verdad. Dios es amor y es siempre fuente de creatividad y asombro.

Escriure per a ningú: “Un radar sin razón es quien nos guía”. En el año 2013 se publicó “Yo he querido ser grúa muchas veces”, con el que ganaste el XXVI premio Tiflos de poesía. En este poemario un joven Antonio Praena, desde el sacerdocio que profesa, nos habla de vida: la que él vive y la que comparte y entrega a los demás. ¿Cuántas veces has querido ser grúa? Alguna vez te has sentido orgulloso de haber sido grúa? ¿Alguna vez te han impedido ser grúa? ¿Alguna vez te has avergonzado de querer ser grúa?

Antonio Praena: Se trata de un libro de aire: en todos los poemas hay viento o nidos, o aviones... pájaros, salto, vértigo. Es un libro en salto de libertad, tanto por su contenido como por su forma más ebria, arriesgada, inesperada.

Las grúas son un elemento lleno de misterio, equilibrio, belleza, imposibilidad posible. Totalmente simbólico a la vez que pragmático. Inorgánico y orgánico. Artificial y arbóreo. Estético y práctico. Sucio y limpio.

No, no me han impedido ser grúa. Y, si lo han intentado, me han obligado a mejorar como persona, porque ha sido un reto por el que reinventarme, elevarme a la vez que descenderme.... No se puede ocultar una grúa en lo alto de los tejados. Y, a la vez, la grúa no tiene conciencia de sí misma. Es puro entregarse.

Escriure per a ningú: “Si los dioses existen, / ¿cómo no ser uno de ellos?” Eres fraile dominico. Por tu perfil, a primer golpe de vista, tu poesía debería tener un contenido más bien de carácter mística, como los místicos de nuestra literatura clásica, como San Juan de la Cruz, San Juan de Ávila, fray Luis de Granada, Santa Teresa de Jesús o Fray Luís de León, que buscan a Dios en medio de todas las cosas. Sin embargo, es atrevida en su forma, profunda en su fondo y acorde a los tiempos en los que vivimos. En tu poesía se entremezcla las drogas con la prostitución, con la pornografía, mediante los cuales reflejas la doble moral de las personas, sobretodo de un sector de nuestra sociedad, especialmente de clase alta. Todo ello lo reflejas perfectamente en tu poemario “Historia de un alma”, con el que ganaste el XXVII premio de Poesía Jaime Gil de Biedma en 2017. ¿Se puede encontrar a Dios en medio de las drogas, la prostitución, la pornografía?

Antonio Praena: ¿A qué llamamos místico? ¿Por qué tendría que escribir en determinados registros? ¿Se le pide a un padre o una madre que escriba de amor conyugal, hijos, familia? ¿Cómo habrían nacido el Quijote, Pulp Fiction, La gran belleza, las novelas policíacas o las Pinturas Negras de Goya....? ¿Qué es la literatura, y la ficción? ¿Dónde están los límites entre la poesía social y la lírica de la experiencia? Los místicos no hablan de mística ni hablan de sí mismos. Buscan a Dios en los límites de la vida. La mística es perder brújula a la búsqueda de lo imposible y dejarse encontrar en los charcos de la vida. Dejar a Dios ser Dios, ser amor, destejer para seguir tejiendo su relato de belleza. La fe es lo más contrario al miedo.

Dios no está en las drogas ni e la prostitución ni en la pornografía. Dios está en las personas incluso cuando se drogan, consumen pornografía y ofrecen o acuden a la prostitución, porque son valiosas siempre para Dios aunque todos los rechacemos y Dios va a su busca sin condiciones para liberar su condición: esa es la contradicción, el drama, el destino fallido y las preguntas sobre nuestra condición humana que un creador literario tiene que poner delante de los ojos. El amor de Dios incondicionalmente porque su amor dignifica y salva en medio del fango. Nuestro tiempo -como cualquier tiempo- está plagado de contradicciones, dobles morales y caminos erráticos. No se trata de quedar bien. Los creadores no están para quedar bien.

La realidad muchas veces no nos gusta. Y menos el artista que camina por donde no esperamos. El arte no está para decorar la existencia. Al final, aquello que se sale de los géneros marcados a priori es lo que abre resquicios. 

Escriure per a ningú: “Tu ausencia abre en el mundo / lo que al mundo te trajo”. Recientemente has recibido el prestigioso premio de poesía Emilio Alarcos de 2020. Su entrega debería haber sido hace ya un año, pero debido a la pandemia, se ha demorado esta entrega, que se llevó a cabo hace apenas unos días. En el poemario Cuerpos de Cristo, cada poema de este libro está dedicado a alguien. Especialmente, toda una sección del mismo, denominada Ecce Homo, está dedicado a Francisco José Pujante Pellicer, amigo tuyo, también sacerdote, fallecido de Coronavirus a los 48 años. ¿Cómo has vivido esta pandemia?

Antonio Praena: Al principio, muy motivado para hacer frente a todo. Vivo en comunidad. En ese momento éramos 25 personas. Algunos mayores y enfermos totalmente aislados, ingresos en el hospital, organización interna de comidas, lavadoras, limpieza. Mucho trabajo: adaptación a las clases on-line. Oración personal. Poca lectura, poca escritura. Deporte y fortaleza interior. Después, el curso de los acontecimientos hizo que en momentos de puro estupor y estados mentales en extrema intensidad, comenzara a fluir un poemario que acabó siendo Cuerpos de Cristo. No lo busqué. Ojalá las cosas no hubieran tenido un desenlace dramático.

Después de las olas más graves de pandemia, casi todo ha sido un baño de realidad al afrontar y ver cómo somos: la sentimentalidad pasajera de muchas personas que luego sacaban la parte más cínica (negacionismo, antivacunas, utilización de las víctimas). Y, ante ello, apostar por lo mejor del ser humano, que también ha aflorado, y es infinitamente más. Nos preguntábamos si esto nos haría cambiar como sociedad pero ha mostrado la realidad del ser humano, sus luces y sombras y la necesidad de dar un paso al frente, comprometerte con lo mejor de nuestra condición y aprender a aceptar lo que somos -incluido uno mismo y sus contradicciones-.

La vuelta a las formas de vida consumistas, materialistas, individualistas tras la pandemia es algo que llevo peor. Pero insisto: me pone frente a la realidad y necesidad de amar a cada cual tal como es. Verlo como Dios lo ve -por ahí irá, si va, mi próximo libro.

Escriure per a ningú: “Como Dolores O’Riordan, / sin tiempo de acabar ese último disco”.Tras leer tu poesía vemos que la muerte está presente en tu poesía. ¿Cual es tu planteamiento en la vida ante la muerte?

Antonio Praena: Tras la muerte de personas tan significativas para mí, vivo el tiempo que me quede de vida como un compás de espera hasta el reencuentro con ellos.

Escriure per a ningú: Y cual es tu planteamiento de vida ante la propia vida? ¿Amar a los hombres en Dios, o amar a Dios en medio de los hombres?

Antonio Praena: Amar a Dios amando a los hombres.

Escriure per a ningú: Ahora que estamos en esta fecha señalada de Todos los Santos ¿Halloween o Holywins?

Antonio Praena: Todos los santos: es una fiesta preciosa, con su Tenorio y todo.

Escriure per a ningú: ¿Cómo te gustaría que te recordaran dentro de 50 años? Y dentro de 100?

Antonio Praena: Voy a ser tremendamente vanidoso y poco correcto: en un libro para alumnos de secundaria. Como un poeta que dialoga con los jóvenes que han de venir.

Escriure per a ningú: ¿Tienes algún proyecto literario entre manos?

Antonio Praena: Ha sido un año terrible. El estrés me tiene atrapado. Apenas he escrito 3 poemas en año y medio. Obedezco la voluntad de Dios y parece que ahora me quiere ocupado en mil cosas y trabajos. Lo que desearía hacer se queda en segundo plano. ¿Una novela? No tengo talento para ello.


Escriure per a ningú: Para terminar esta entrevista, Vamos a hacer un pequeño y divertido juego de palabras. Nos gustaría que nos dijeras: Un lugar.

Antonio Praena: Barrio de Ruzafa.

Escriure per a ningú: Un poeta.

Antonio Praena: Luis Rosales.

Escriure per a ningú: Un poema.

Antonio Praena: Al cabo, de Amalia Bautista.

Escriure per a ningú: Una canción.

Antonio Praena: Take on me, de a-ha.

Escriure per a ningú: Una comida.

Antonio Praena: Chuletón -qué mal voy a quedar ante los lectores-.

Escriure per a ningú: Una bebida.

Antonio Praena: Vino blanco.

Escriure per a ningú: Un nombre de persona.

Antonio Praena: Emmanuel.

Escriure per a ningú: Un recuerdo.

Antonio Praena: Un patio que ya no existe.

Escriure per a ningú: Una ausencia.

Antonio Praena: Mi padre.

Escriure per a ningú: Una esperanza.

Antonio Praena: La resurrección.

Escriure per a ningú: Un consuelo.

Antonio Praena: La resurrección.

Escriure per a ningú: Un deseo.

Antonio Praena: Agosto.

Escriure per a ningú: Por último: Silbarías una canción al unísono con...

Antonio Praena: Rafaela Carrá.